FABULAS PARA REFLECCIONAR

 

El perro, el gallo y la zorra

Hace muchísimos años, un perro y un gallo se pusieron de acuerdo para abandonar el triste lugar en el que vivían y viajar por todos los rincones del mundo. Cansados de caminar llegaron a un gran árbol, en el cual el gallo se encaramó a lo más alto para dormir más tranquilo y el perro se quedó recostado a los pies de tan magnífico tronco.

Tal y como todos los gallos hacen nada más ver un pequeño rayo de sol, nuestro gallo se puso a cantar enérgicamente para anunciar la llegada de un nuevo día. Escuchó tan melodioso cántico una zorra y en un abrir y cerrar de ojos se plantó a los mismos pies del árbol. Localizado el objeto de su deseo, le gritó desde abajo que deseaba poder verle más de cerca y besar la cabeza del intérprete de tan encantadora melodía. Una invitación a la que contestó el gallo, que antes de bajar, hiciera el favor de despertar al portero que había debajo del árbol.Antes de que la zorra pudiera decir nada, el perro se lanzó sobre ella, no dejando de ella nada más que el rabo.

MORALEJA

Si vencer a un enemigo poderoso no puedes, busca a alguien más fuerte que quiera ayudarte.

 

 

La corneja fugitiva

Tras mucho tiempo intentando dar caza a una corneja, un hombre consiguió al fin su premio. Para evitar que se escapara su tan codiciada pieza, le anudó un filo hilo a una de sus patas y se la llevó a su hijo como regalo.

A pesar de que su pequeño dueño se desvivía por darle los mejores cuidados del mundo, la corneja no acababa de sentirse cómoda en su nuevo hogar. Una tarde, mientras el pequeño limpiaba la jaula que le servía como hogar, la corneja aprovecho que nadie la vigilaba para salir por la ventana y volar hacia el lugar en que estaba construido su nido.Tan emocionada estaba por recobrar su libertad, que al posarse sobre su árbol, el hilo que colgaba de una de sus patas se enredó terriblemente en varias ramas. Al darse cuenta de la situación, comenzó a aletear con todas sus fuerzas, enredándose cada vez más. Prisionera en el lugar que tanto añoraba, dijo con resignación:

-¡Que tonta he sido! Por culpa de mis deseos de vivir de nuevo en libertad, voy a terminar mis días en el árbol que me vio nacer.

MORALEJA

Cuanto más grande sea lo que deseamos, mayores son los riesgos.

 

 

El caballo viejo

Un caballo que ya estaba muy mayor fue vendido por su amo a un molinero que lo empleó para que diera vueltas a la piedra de un viejo molino. El caballo no hacía otra cosa desde la mañana a la noche que girar y girar alrededor de aquella rueda, lo cual no sólo le cansaba mucho, sino que lo ponía muy triste.

Y es que el viejo caballo recordaba lo veloz y famoso que había sido en sus años de juventud, en los que había vivido infinidad de aventuras y también cómo se burlaba de los otros caballos que eran más viejos y lentos que él.Ahora viéndose en esta situación en la que pasaba sus días atado y dando vueltas a dicho molino, se arrepentía de aquella actitud que había tenido cuando era poderoso:

Después de las grandiosas vueltas que en mi juventud di en las carreras, mira a que vueltas me veo reducido ahora. Este es un justo castigo por burlarme de aquellos que veía más débiles e inferiores

MORALEJA

Mejor ser humilde cuando tienes poder, porque un día u otro lo has de perder

 

Fuente:

http://www.fabulascortas3.com/2015/05/el-perro-el-gallo-y-la-zorra.html

http://www.fabulascortas3.com/2015/05/la-corneja-fugitiva.html

http://www.fabulascortas3.com/2015/01/el-caballo-viejo.html

Acerca del autor: LancerGroup

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